En prensa mayo 2011: declaración de intenciones

APRENDER A MIRAR

Acaba de nacer Alavesia, Asociación de Amigos del Museo de Ciencias Naturales da Álava. Somos un grupo de personas, abiertas a admitir a muchas más en nuestra compañía, a las que nos gusta y nos preocupa el único museo científico alavés y que queremos colaborar en su crecimiento, tras sus primeros veinticinco años de funcionamiento que se celebran, precisamente, estos días.

Pero somos conscientes, también, de que algunos pueden pensar que un Museo de Ciencias Naturales a estas alturas de la historia es una cosa del pasado. “¿No habían desaparecido los gabinetes de colecciones de piedras, fósiles y bichos disecados en el siglo XVIII?”, pueden pensar con no disimulado desprecio. Y si la idea de museo de curiosidades de la naturaleza puede parecer anticuada, no hablemos de una posible asociación de defensores de este tipo de proyectos: los que no llevan peluca empolvada y con rulos es que todavía son seguidores de modas anteriores a esos aderezos capilares.

Los equivocados, sin embargo, son los que ponen en cuestión este tipo de museos en este momento. El desarrollo del pensamiento colectivo ha llevado a considerar tan importante como la conservación y el conocimiento del patrimonio cultural –arte, folclore, etcétera— a la preservación y el estudio del patrimonio natural: todo lo que la naturaleza ofrece en el mundo y en un territorio determinado. Los Museos de Ciencias Naturales desempeñan un papel fundamental en este sentido, en la puesta en valor del patrimonio natural. Por un lado, un museo contemporáneo es una estructura viva, en cuyos laboratorios se dirigen y albergan proyectos para conocer más profundamente la naturaleza, sobre todo la del ámbito de influencia de la institución, pero también de la de otros lugares. Surgen así las colecciones que sólo se presentan de forma muy parcial en la zona de exhibición. Y esta parte en la que se exhibe la naturaleza, si se quiere ‘congelada’ es sólo una forma de verla, tiene otro objetivo trascendente: enseña a aprender a mirar, a reconocer la enorme diversidad presente del mundo natural. El gran biólogo Julian Huxley decía que pasear por el campo sin unos mínimos conocimientos de botánica y zoología era equivalente a pasear por un museo de pintura en el que los cuadros estuvieran vueltos de cara a la pared.

En este sentido, nuestra asociación Alavesia quiere ayudar a promocionar las actividades del Museo de Ciencias Naturales de Álava; colaborar en el aumento del conocimiento, especializado y de divulgación, de las ciencias naturales y fomentar el crecimiento de todas aquellas actividades que, desde el ámbito propio del museo, lleven a la conservación del importantísimo patrimonio natural alavés.

Publicado el 10 mayo, en LA ASOCIACION, Medios de comunicación. Añade a favoritos el enlace permanente. Comentarios desactivados en En prensa mayo 2011: declaración de intenciones.

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