
Archivo del Autor: Alavesia
Exposición Elogio de la Planta
El pasado 19 de abril se inauguró en el Museo de Ciencias Naturales la exposición que, con el título Elogio de la planta, reúne 32 dibujos del botánico francés Francis Hallé. Experto en botánica forestal tropical, Francis Hallé tiene la extraordinaria capacidad de expresar conceptos complejos a través de dibujos originales, sumamente claros y atractivos visualmente.

Para profundizar más en la original visión del mundo vegetal expresada en los dibujos de Hallé, Alavesia ha organizado una visita guiada a cargo de Gustavo Renobales, presidente de Alavesia y profundo conocedor de la obra de este genial botánico.
La visita tendrá lugar el sábado 21 de Mayo.
Se organizarán dos turnos con el siguiente horario:
- Primer turno: 10: 00 h.
- Segundo turno: 12:00 h.
En cada turno el número máximo de participantes de será de 15 y la visita durará una hora y cuarto, aproximadamente.
Puedes inscribirte aquí a partir del martes 10 de mayo, hasta el jueves 19 de mayo.
En el momento de hacer la inscripción se deberá indicar el turno en el que se desea realizar la visita
Excursión al Jardín Botánico de Iturraran (Pagoeta)
Abr 19
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Responsable: Paco Garín (Ingeniero forestal, creador y director del jardín botánico) El Jardín Botánico de Iturraran fue creado en 1986 y se encuentra en el Parque Natural de Pagoeta, junto al pueblo guipuzcoano de Aia. Depende del Departamento de Agricultura y Medio Ambiente de la Diputación Foral de Gipuzkoa. En ella podremos disfrutar de la […]
Geoarqueología y usos del suelo en Legaire (Parzonería de la Sierra de Encía, Álava)
Mar 31
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El próximo sábado día 16 de abril tendremos la oportunidad de visitar, guiados por el geólogo Luis Miguel Martínez Torres, consocio de Alavesia, las construcciones megalíticas de las campas de Legaire, un buen ejemplo de la relación de la Geología y los usos del suelo desde la prehistoria hasta la actualidad. Entre otras actividades se […]
La difícil conquista de los fondos oceánicos

La conferencia que pronunció el Dr. Thierry Juteau, profesor emérito de la Universidad de Brest, en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa el pasado miércoles día 2 de febrero, fue simplemente memorable. Para empezar, el profesor Juteau hizo sentir a la audiencia la emoción del descubrimiento en su estado más puro, cuando relató el momento en el que, un buen día de abril de 1979, explorando el fondo a unos 2600 m de profundidad a bordo del sumergible Alvin, vio por primera vez los oasis de vida que se desarrollan en las surgencias hidrotermales que jalonan las dorsales oceánicas, comunidades formadas por extraños invertebrados: enormes “gusanos” sin aparato digestivo, “mejillones” gigantes, millares de “gambas” y toda una serie de formas a cual más extraña, algunas no identificadas todavía… Todo un ecosistema que no depende de la luz del sol sino de los abundantes sulfuros metálicos que salen por esas fumarola negras, parecidas a las chimeneas de una fábrica… En lugar de organismos fotosintéticos, son bacterias y arqueas quimiosintéticas las que ponen en marcha y mantienen la diversidad de estas comunidades.

Claro que para llegar hasta ahí había que entender mínimamente la geología de esas estructuras: la formación de nueva corteza oceánica en las dorsales, el crecimiento del Atlántico en detrimento del Pacífico… un relato que el geólogo Juteau hizo más que inteligible, fascinante. Y no lo fue menos la historia del descubrimiento de los fondos oceánicos, de su geología y su biología, su dinámica y funcionamiento. Thierry Juteau fue desgranando los principales hitos históricos en este descubrimiento: la primera cartografía batimétrica de 1855, necesaria para la instalación del primer cable submarino entre Norteamérica y Europa, la peligrosa batisfera en la que los audaces Beebe y Barton descendieron hasta los 908 m en 1934, el batiscafo de Picard, que descendió hasta los 10 916 m de la fosa de las Marianas (y se encontró con un pez en aquel abismo), hasta llegar, a partir de los años 70, a los pequeños y maniobrables sumergibles como el Alvin, el Cyana, el Nautile…, en los que el propio Juteau hizo sus descubrimientos, y a los diversos tipos de robots sumergibles que se están desarrollando en la actualidad. Una historia magnífica de la exploración submarina, que dejaría perplejo al mismo Julio Verne y que, como el propio Thierry Juteau se encargó de recordar, todavía no cubre más allá de un 2-3% de los fondos marinos.
En definitiva, la del miércoles fue una conferencia brillante, y sobre todo impactante, nos causó una impresión que recordaremos durante mucho tiempo.














