Desde Montes de Vitoria

Desde los Montes de Vitoria, al sur de la ciudad, desde un lugar de muy fácil acceso, cualquiera puede acercarse y experimentar en primera persona las sensaciones que producen estas imágenes.

– Fotos de Prudencio Martínez de Lagrán –

VISTA GENERAL DETALLE
OCTUBRE 2012

Desde Montes de Vitoria (oct. 2012)



Octubre, el primer mes del otoño, un momento de grandes cambios en el color de la vegetación.
Las tierras de cultivo ya se han recogido y descansan. Al fondo la ciudad, el elemento más inalterable de esta fotografía
Las bellotas del quejigo, un árbol muy habitual en Álava, empezarán a caer pronto
NOVIEMBRE 2012

Desde Montes de Vitoria (nov. 2012)



El color del bosque se hace más rojizo, más pardo, ahora es mucho más fácil diferenciar las coníferas, que mantienen la hoja, dentro del bosque caducifolio (abajo a la derecha pueden observarse estas diferencias de color entre unos y otros). El suelo del bosque se cubre de lo que van perdiendo las copas y algo más, … las setas, un
manjar en la cocina.
DICIEMBRE 2012

Desde Montes de Vitoria (dic. 2012)



En el mes de diciembre empiezan a notarse los rigores del invierno que está a punto de empezar. Los cielos despejados y las noches frías desembocan en mañanas, también frías y con nieblas. Las hojas aparecen cubiertas con pequeños cristales de hielo, el vapor de agua del aire se congela al contacto con superficies frías. El rusco, arrayán o acebillo fructifica entre noviembre y diciembre y sus llamativas bayas rojas, sobre las ramitas verdes y aplanadas que parecen hojas, compiten en originalidad con el acebo, en estos fríos meses.
ENERO 2013

Desde Montes de Vitoria (enero 2013)



Esta vez le cedemos el protagonismo a otra cara de los Montes de Vitoria; ya han caído las primeras nevadas, no muy copiosas aún este invierno y en los montes se acumula esa nieve que lentamente regará la tierra sobre la que se asienta.
FEBRERO 2013

Desde Montes de Vitoria (febrero 2013)



Febrero suele ser el mes más duro de nuestro invierno y las nevadas sobre la Llanada no nos sorprenden por su rareza, aunque si por su belleza, el suelo cubierto por la nieve cambia el aspecto, incluso de la ciudad. Las flores del sauce, de las primeras en abrirse paso hacia la primavera, se enfrentan a días muy fríos.
MARZO 2013

Desde Montes de Vitoria (marzo 2013)



Tras las lluvias y nevadas del invierno, los colores de la primavera empiezan a dejarse ver. La vegetación brota regada por el agua del deshielo. Los narcisos, de un amarillo brillante animan los prados.
ABRIL 2013

Desde Montes de Vitoria (abril 2013)



Un luminoso día de primavera, la imagen habla por si misma Las plantas inician un nuevo ciclo
MAYO 2013

Desde Montes de Vitoria (mayo 2013)



A primera vista poco se diferencia esta imagen de la correspondiente al mes de abril, las nubes que cubren las cimas del norte y el verdor del bosque caducifolio que se llena de hojas Esplendor en el hayedo
JUNIO 2013

Desde Montes de Vitoria (junio 2013)



Esperando la llegada del verano Los insectos han despertado tras los pesados días de lluvias
JULIO 2013

Desde Montes de Vitoria (julio 2013)



Mientras los bosques han evolucionado del pardo al verde intenso, la maduración del cereal ha cambiado el verde de los campos por el pardo-amarillo de sus espigas Pese a todo, los bosques no son solo de color verde, algunos de los colores los aporta la flor del brezo o las mariposas
AGOSTO 2013

Desde Montes de Vitoria (agosto 2013)



El cereal ya ha terminado su clico y los agricultores ha recogido sus cultivos. Este mes es el turno de los frutos, aunque aún falta tiempo para que estén completamente maduros, ya se empiezan a hacer evidentes, dos ejemplos: avellano y acebo
SEPTIEMBRE 2013

Desde Montes de Vitoria (septiembre 2013)



Con la llegada del otoño terminamos este ciclo anual de imágenes desde Montes de Vitoria.

Paseo por Aramaio

Destacado

El Consejo Internacional de los Museos (ICOM) define museo como “una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y de su desarrollo, abierta al público, que adquiere, conserva, investiga, difunde y expone los testimonios materiales del hombre y su entorno para la educación y el deleite del público que lo visita”.

La definición no resulta nada novedosa, todo el mundo reconoce lo que entraña la palabra museo, pero si reflexionamos un poco, podemos darnos cuenta de la importancia que puede tener un museo, en este caso un museo de ciencias naturales en nuestro conocimiento del mundo que nos rodea.

Los “testimonios” a los que hace alusión la definición constituyen las colecciones del museo. Las colecciones son el corazón de un museo. En el caso de un museo de Ciencias Naturales, las colecciones hacen que un museo de Ciencias Naturales sea una institución singular, diferente de otros centros en los que se realiza investigación científica y mucho más que una sala de exposiciones. Un museo de Ciencias Naturales se construye en torno a sus colecciones, ya que éstas se convierten en la fuente de todas sus actividades. Aumentando y conservando sus colecciones, un museo de Ciencias Naturales contribuye a salvaguardar el patrimonio natural, cultural y científico.

El patrimonio de un museo de Ciencias Naturales radica en sus colecciones, que sólo en una pequeña parte están expuestas de forma didáctica al público Pero lo importante es que las colecciones de geológicas, botánicas y zoológicas están en la base del conocimiento científico. La observación, recolección y el estudio e investigación de estos elementos nos permiten avanzar haciendo ciencia.

Desde aquí os invitamos a acercaros a visitar el Museo de Ciencias Naturales de Alava con nuevos ojos.

El yacimiento de icnitas de Salinas de Añana

Conferencia: El yacimiento Salinas de Añana, significado y posicionamiento global

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Carmelo Corral, colaborador del Museo de Ciencias Naturales de Alava, es el diseñador del logotipo de la asociación.